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Mostrando las entradas etiquetadas como poder

El cuento de la Taberna Resistencia

Artículo publicado en el periódico La Opinión de Trujillo el 28/01/2013. -¡No sé ya muy bien donde vivo! Mas bien,malvivo ya sin dinero en mis arcas hambrientas. ¡Qué será de mí ahora! ¡Qué destino mi sorpresa! La explosión de sus palabras tronó entre las paredes enhiestas del despacho. Le hacían un pequeño ser en pos del progreso. ¡Qué falacia real la vivida en verdad! El crédito era un despropósito que arruinaría tales propósitos cotidianos, en aras de una corbata enquistada en cuello de traje provista de siglas varias, de pelaje distinto e igual perfume. Con risa de naufrago y nervio de flan, marchó al encuentro de un copazo en el bar de su amigo. Taberna de crisis agonizando en gaznate de derrota, donde los sueños se albergaban, ahora que eran impelidos por las castas económicas que dominaban la vida impuesta de los hombres sencillos. Allí, se unían los derrotados por un nuevo feudalismo y recogían de las cenizas de la conciencia de los mártires y de los ancianos vividores, la...

"Reproche al poder político"

Como la vivencia desflorada de los años y la piel de plátano desquitada. La apariencia sutil del cuerpo desnudo es la muestra inútil de un mundo encadenado. Los colores aparentes resucitan en un plagio de espejismo. Culpables de un apocalíptico desfase que desengrasa los ejes y vacía conciencias. El poder corrupto se hace grande y se despojan las intimidades en un falso celo. Y se vende la virginidad por un puñado de dudas y billetes que se queman en el iris del consumo. Mancha que queda en una marea de silencios indignados y la materia muere. Olvido arrostrado en un camposanto moderno. Hipotecado el futuro del no nacido. Republicano de metro cuadrado dependencia de muerte en campo yermo de olvido. Y el funcionario reducido en la imagen del culpable mientras le despojan su sustento. Con la estampa del señor feudal a golpe de impuesto y hacha. Los cuervos sobrevuelan la piel de esta España nuestra reseca y pendejada. De viejas y carcomidas enaguas. Las sanguijuelas y garrapatas enq...

"Manolo Fernández y el secreto" Segunda parte

Las instrucciones eran claras y concisas. En los numerosos estudios e informes que corrían entre el funcionariado al mando de los designios del devenir publico, habían observado una serie de desajustes societarios. El grueso del material reflejaba ciertos cambios a pesar de la crisis. Un sector de la población fluctuaba pero se apoyaba en cierto positivismo. No estaba del todo corruptelado por tanta medida de presión como estaban consiguiendo a través de decretazos y medidas que conseguían diferenciar más si cabe los grupos o clases sociales. Parecía que con tanta vuelta de tuerca el animo imperioso era un regreso precipitado al siglo XVII por no decir a la Edad Media. Estaba cansado, me metí un pelotazo del viejo James Brown. Millones de electrodos sacudieron mis piernas y en un desgaste de suelas locas baile unos minutos. Tratando de apaciguar mi momentáneo sofoco en manos del poder. Sus peticiones intensas y determinantes. Expeditivas. Yo como antiguo Rey de la noche debía averi...

"Historia de un ignorante y de una taimada". Quinta y última entrega.

El hielo se fundió con los escalofríos mentales que sintió. Esa sensación no le abandono nunca. Al día siguiente los dos volaron a París. Los padres no dijeron nada, se sorprendieron. Pero su silencio activó todos los mecanismos de defensa jurídicos y legales para salvaguardar lo que les posibilitaba su nivel de vida. Al menos lo que estaba en sus inocentes manos. Pasaron algunos meses y su lamento fue enquistandose en las lagrimas de su corazón. Las cábalas logísticas de su mente le persuadieron de un desquite de orgullo en una fatal absolución por el bien de todos. Recuperaría el poder y no volvería a dejarse dominar por una avariciosa mujer. Ya no estaría sometido. No tendría que huir al trabajo y hacer cada vez más horas para no verse impelido por el sumo orden que su mujer había establecido. Así fue como leyó los vicios de un seguro de vida. Así fue como descuido las apariencias a veces tan estudiadas y así fue como se complico más su existencia. Perdió la razón y con l...