Coronavirus. Día 8 La calma necesaria para evadirse. Porque todo tiempo necesita de su reproche y el reproche, de su tiempo. Los sonidos penetran y un ligero dolor de cabeza asoma. Hoy he decidido dejar de lado las noticias. Ya hay una ausencia en el panteón de los conocidos, la dulce Cristina, efecto colateral de la pandemia. Por eso, quiero obviar los agoreros presagios de los entrenadores sin equipo. De los falsarios de la verdad. De los aventureros disparatados, como fantasmones, que quieren hacer siniestras conjuras. He huido de los adivinos de un solo ojo, no vaya a ser que acierten el mío. Incluso he obviado a los charlatanes cansinos que, venden biblias sin religión o incluso libros, liberados del Iva, pero en chino. Por cierto, yo crié perros pequineses y nunca vi a Buda, cómo les pasa a muchos visionarios de lo ajeno. Intente acercar mi mente a la cotidianidad de unas tareas del hogar, a las últimas rutinas de mi precario trabajo...
Fco.Javier Fresneda Diadosa y su alterego Javi Jerry Lee publicaron dos poemarios "Aullidos de vida y otros lamentos" y "Aullidos diversos en las orillas del tiempo disperso". Pensaron plasmar sus aullidos en este blog para combatir los rigores de este mundo de zozobra. Siendo un intento vano, sencillo y cotidiano de mostrar la vida a través de la visión de un tipo normal que vive su canción y sobrevive en este mundo de jungla y cristal. Contenido del blog protegido por derechos de autor.