Ir al contenido principal

"Acoso"

Artículo publicado el 10 de julio en el periódico digital La Opinión de Trujillo.



Barrunto su estado y hecho a llorar. Las cuitas de sus seres queridos no fueron suficientes para dar el valor necesario.

Su ego había quedado sostenido en el filo del abismo. Los brotes originados por el infortunio lamentaban la presencia de los fantasmas indeseados. Se echo a llorar con la fuerza del torrente.

El gesto de rabia lo hundió entre los pliegues de la almohada. Mordiendo las arrugas de la tela como venas en yugular. No mitigo su desesperación pero si quebró por un instante las razones de su tristeza.

El desplante de su conducta fue el ocaso de su futuro laboral en la empresa. Ella, chica sencilla, de buen tipo aunque algo flacucha pero con dos buenos pechos que cercioraban la plenitud de su sexualidad.

Por una extraña razón, su jefe se encaprichó de ella. Con la capacidad de un tigre de Bengala engarzado al poder de su empresa y a la imposibilidad de que una movilidad funcional o geográfica debido a tiempos de crisis. Con el beneplácito de la confianza establecida durante años en la vida de la empresa, ella no sospecho nada. Su ingenuidad y la inseguridad del verdadero valor de su trabajo en el mercado hizo el resto. Siempre se había sentido valorada y su ego lo reafirmaba pero de cara al exterior el valor era ignoto. No pretendía ensuciar su mente con alaracas económicas y por eso siempre se daba por satisfecha. Independientemente de las tareas por hacer.

Impulso su puño al aire y navego por la influencia de un deseo no saciado. Continuo pérdida en sus pensamientos cuando recordó que, su jefe siempre requería su presencia. Incluso para buscar clientes, cerrar tratos o acudir a celebraciones empresariales siempre solicitaba su compañía. Pasado un tiempo las fiestas eran el paso siguiente. A ella no le importaba porque estaba soltera.

Un día le presentó a su mujer. Congeniaron. Le pareció simpática. Noto complicidad entre la pareja. Sonrió entre la pérdida habitación y los ecos del pasado retumbaron en la estancia. La persiana se cerró y la luz deslumbro su mente. Los besos de la esposa eran marcas en su piel como el ganado en el establo.







Comentarios

Entradas populares de este blog

“Buen deseo sea otorgado”.

En el silencio de la noche resuenan con alegría los cánticos de mi tierra. Y es ese recuerdo el que hace aflorar el sentimiento de la blanca navidad. Destellos y ráfagas de valores desgastados con el tiempo. Ajados por el desuso y el derrumbe de las buenas intenciones y los actos honestos, humildes consignas de una fe humana resquebrajada en los tiempos de fechas celebradas.  Por ello sana es la intención del buen deseo. Que no sea quimera como fiebre de vil metal. Costumbre cabal y querida la de una ilusión sentida año tras año al privilegio de la amistad sostenida en la vida. Al compromiso vital de hallar la estima y la Salud en carta cabal y en la fortuna dichosa de agradecer y sentir la vida cada día. Porque como la Navidad sea una plegaria constante en el nuevo año que te contempla.  Como diría el Papa Francisco: “No vivamos una fiesta falsa y comercial”. Complicado empeño aunque resuenen los cánticos de Mi Pueblo.  Feliz Navidad. Alma y aullido.   Ja...

Vetado.

Definitivo, no puede ser más claro. Cuando sopesas el hecho y crepitas con un no el oído del receptor, la consigna de enfado y decepción se convierte al instante en un perentorio objetivo sobre tú persona. El desafío es evidente. Pero tanto consentimiento cansa cuando se es presa de un continuo egoísmo que ignora el padecer de la primera persona.  A veces la empatía no debe ser unívoca. Debe constar como una bi dirección de entendimiento. Porque el veto negativo porque si tampoco tiene razón de ser.  15/09/21

"He acallado"

"He acallado" He acallado la aurora de una soledad Mitigando la huida del anochecer Bajo la fuga de la lágrima en el rostro Al recuerdo de los gestos del ayer Silenciado el grito en la pringada  Mojada de los restos del naufragio  Posibilitando el sabor dulzón  Del abrazo de un sufragio  Vinculado al verbo de esperanza Mientras las campanas tañen  El mojado silencio de una despedida  Bajo el gris baldío que improperios dañen Así restañen las palabras olvidadas  Germinen los besos en abrazos De sílabas afirmativas converso De traiciones de los años bisiestos  JaviJerryLee2016 octubre