Ir al contenido principal

Coronavirus día 61 Sara y la igualdad

Hoy la moraleja de un cuento nos muestra un camino. Aquel que debemos respetar. Porque su paso es común y cuando mejor le vaya a todo el mundo mejor nos hará a todos. Huyó pues de las personas interesadas. Cada vez más. 


Os dejo hoy con un nuevo cuento de Sara. Agradecer la colaboración por ponernos en contacto de Maria Mardomingo y la publicación en Comunica bienestar. Ideación.org




“Sara y la igualdad”

Érase una vez que se era. En El Barrio por muchos conocidos. Aunque a no todos les gustaban y alguna falta les ponían. Pero eran animales también. 

En los paseos diarios nos podíamos encontrar con alguno o algunos. 

-: Papa ,y ese perrito como se llama ?  Tiene un pelo muy largo y bonito 

-: Tan Esbelto y bello es un Lebrel afgano, con sus melenas bien peinadas. Aunque algunas personas le llaman el hippie de los perros.  

En otra ocasión un se cruzó uno a gran velocidad. 

-: Ese Sara es un galgo. Son veloces atletas de grandes zancadas. Aunque como ves flacos y huesudos. Además de frioleros por su delgadez. 

Otro día Sara comentó:

-: Mira, mira Papa ese parece una salchicha. 

-: En efecto hija, se llama teckel o perros salchichas, pueden tener pelo corto o largo. Son muy movidos, inteligentes y con personalidad. Aunque a los pobres, su espalda es su debilidad. Porque a veces se hacen pupa. 


-: Hala papá, ese tiene unas grandes orejas. 

-: Así es, parece q le pesan más que la cabeza. Son cocker, buenos cazadores y muy juguetones. 

La curiosidad de Sara iba en aumento porque cada día nos topábamos con alguno nuevo. 

-: Anda, ese tiene pelo duro que parece como alambre. 

Su padre reía. 

-: Ese es un terrier gasta mucha energía y es muy obediente. Le contesto. 

-: Ahhhhh que chiquitín. Parece un peluche. 

-: Si, es un Yorkshire que gustan de tener compañía, a pesar de ser algo frágiles y delicados en sus cuidados. 

-: papi, papi. Ese es todavía más pequeño.  


-: Ja, ja, ja. Ese yan chiquitín Sara, Procede de Méjico, se llama chihuahua, es valiente a pesar de su tamaño chiquito y chillón. 


La variedad seguía entrando por los ojos de Sara y su saber por el oído y la vista. 

-: Papa ese que está allí a lo lejos con pelo largo?

-: Ese es un Pastor alemán. Son muy  inteligentes y trabajadores en las tareas que les enseñan. Aunque incansables necesitan mucho tiempo, para agotarse. 

-: y ese otro es un labrador, de carácter bonachón y alegre, pero la comida les pierde. Ya que necesitan mucha para llenarse. Pero no suele pasar. Porque podría sentarles mal comer tanto. 

De regreso a casa le llamo la atención uno con lunares. 

-: Ese perro es un dálmata ,son blancos,  con manchas negras. Muy movidos y cabezotas. 

Así podríamos seguir nombrando algunos de los que vieron aquellos días en El Barrio, por no decir de su Donna, gran compañera y paciente pero que su pelaje negro y las patas algo cortas para su tamaño pudieran no gustar a la gente. 


Hace poco su padre le preguntó. 

-: Sara cuál de todos los que hemos visto te gusta más. 

A lo que Sara respondió. 

-:   Mmmmmmm pero papá. Si todos son guau guaus. Todos son mis amigos, todos son bonitos y los QUIERO A TOD@S!!!


Y ella tiene razón. Todos son perros. Iguales para la mirada de un niño. 


Colorín colorado este cuento se ha acabado. Espero su enseñanza te acompañe sin tardanza. 



Hoy con la compañía de los cánidos el aullido será más audible.  


Día 61 13 de mayo de 2020 

Si consideran este artículo de su interés no duden en compartirlo. 
Kerouac97@hotmail.com


 Sara y la igualdad






Comentarios

  1. Cuánta sabiduría la de Sara, señor Jerry Lee, y qué bien contado el cuento.
    ¡Muchas gracias por alegrarnos el día (y enseñarnos a ser mejores)!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

“Buen deseo sea otorgado”.

En el silencio de la noche resuenan con alegría los cánticos de mi tierra. Y es ese recuerdo el que hace aflorar el sentimiento de la blanca navidad. Destellos y ráfagas de valores desgastados con el tiempo. Ajados por el desuso y el derrumbe de las buenas intenciones y los actos honestos, humildes consignas de una fe humana resquebrajada en los tiempos de fechas celebradas.  Por ello sana es la intención del buen deseo. Que no sea quimera como fiebre de vil metal. Costumbre cabal y querida la de una ilusión sentida año tras año al privilegio de la amistad sostenida en la vida. Al compromiso vital de hallar la estima y la Salud en carta cabal y en la fortuna dichosa de agradecer y sentir la vida cada día. Porque como la Navidad sea una plegaria constante en el nuevo año que te contempla.  Como diría el Papa Francisco: “No vivamos una fiesta falsa y comercial”. Complicado empeño aunque resuenen los cánticos de Mi Pueblo.  Feliz Navidad. Alma y aullido.   Ja...

Vetado.

Definitivo, no puede ser más claro. Cuando sopesas el hecho y crepitas con un no el oído del receptor, la consigna de enfado y decepción se convierte al instante en un perentorio objetivo sobre tú persona. El desafío es evidente. Pero tanto consentimiento cansa cuando se es presa de un continuo egoísmo que ignora el padecer de la primera persona.  A veces la empatía no debe ser unívoca. Debe constar como una bi dirección de entendimiento. Porque el veto negativo porque si tampoco tiene razón de ser.  15/09/21

"He acallado"

"He acallado" He acallado la aurora de una soledad Mitigando la huida del anochecer Bajo la fuga de la lágrima en el rostro Al recuerdo de los gestos del ayer Silenciado el grito en la pringada  Mojada de los restos del naufragio  Posibilitando el sabor dulzón  Del abrazo de un sufragio  Vinculado al verbo de esperanza Mientras las campanas tañen  El mojado silencio de una despedida  Bajo el gris baldío que improperios dañen Así restañen las palabras olvidadas  Germinen los besos en abrazos De sílabas afirmativas converso De traiciones de los años bisiestos  JaviJerryLee2016 octubre