Ir al contenido principal

"Los Pizarros"

AULLIDOSVITALES
  

LOS "PIZARROS"
Texto publicado en el diario digital La Opinión de Trujillo el 31/10/2012

La mañana contempló el despertar de sus ojos. Con el sonido del canto del gallo en la profundidad de sus tímpanos los párpados se movieron. Fino rumor de despertar en pueblo de vida. Canción rural a la que seguir su tonada. Con un efervescente rock and roll se espabiló al contacto de las notas y las gotas del agua. Ducha y canción. Humor y tesón. Esa era la única razón por la que luchar.
Desayuno acompañado de las noticias que no quería ver. Mismo vaivén de un lunes al sol. Con el contacto de la tinta de papel en sus manos suspiro en armonía de aire. Respiración tremola que le permitía solicitar la calma en los tiempos inciertos del firmamento. Como una vieja armónica con su sonido desvencijado recorriendo la verdad del día. Destino anegado de preguntas. Consentidas dudas de un verso sin final. La sonrisa caída del tejado y el acople de su figura por ver.
De repente un golpe en la boca del estómago. Las noticias locales se vestían de un luto desesperado e inesperado. Su amigo el quiosquero, hacedor de charlas y tertulias. De cafés compartidos y de ideas por discutir, se había suicidado consecuencia de una hipoteca sin pagar y un embargo por venir. Rompió el espíritu del periódico y en mil pedazos su alma se disipó. ¿Hasta dónde había que llegar?

La pregunta rozó su cuerpo como gato escaldado. Rompió la abstinencia de su silencio y en un brutal soliloquio discrepa su ego. Pero el peso del paro era cruel. No disimulaba que la mujer era la que generaba los dividendos en casa. Gracias a ello podían subsistir. Pero ya llevaba año largó sin trabajo. El ahorro se dinamitó de manera alarmante con tendencia a la baja. La resina del cerebro se deshacía buscando solución. Como él estaban muchos en el pueblo y sería bueno el compartir.
Atravesó la mañana como flecha de Guillermo Tell y en la diana de la solución quiso dar y aventar con ello la acentuación de la pura aventura con el riesgo de un sistema alternativo, de otra vía paralela que no interfiriera en la pauta oficial.
Planeó una junta para gente interesada. Creó una asamblea informativa con amigos afines y de ahí surgieron las ideas, independientemente de políticas y credos, de razones e ideologías, de clases y vivencias, de risas o tristezas.
Quizás, no fuera la solución definitiva pero sí era una ayuda solidaria para todos los que no podían llegar a fin de mes. Después de una reunión saldría el nombre que dió origen a una ilusión y a problemas por resolver. Su nombre los "Pizarros". Dignificaban sus orígenes y la tierra que les vio nacer y pacer.
Los "Pizarros" nació como método alternativo al sistema monetario impuesto desde hacía tiempo. Es decir los euros. Eran una alternativa y un apoyo. Como factor determinante de una cultura de trueque ya fuera cediendo tiempo o realizando alguna labor a cambio de Pizarros, no siendo su fin el generar mayor número de ellos sino todo lo contrario: cambiarlos para que la sociedad se beneficiase de todos ellos. Del altruismo compartido para solidarizar los pocos euros y el poco trabajo para que las gentes del pueblo pudieran llegar a fin de mes.
Al poco tiempo de solidarizarse las personas, comenzaron a destinar un pequeño porcentaje de sus ingresos las empresas para poder sumarse a tan justa iniciativa. Así, el pueblo subsistía en periodo tan crítico de su historia.
Con ello me uno a esta iniciativa. Si alguien quiere llevarla a cabo, sería hablarlo. Desde este artículo ofrezco mis servicios a cambio de Pizarros. De momento en el término de Trujillo. Luego veremos lo que acontece su crecimiento feliz.
Ahora, dejo que lo piensen. Hasta la semana que viene. Disfruten de mi ausencia.
Francisco. Javier Fresneda Diadosa

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Buen deseo sea otorgado”.

En el silencio de la noche resuenan con alegría los cánticos de mi tierra. Y es ese recuerdo el que hace aflorar el sentimiento de la blanca navidad. Destellos y ráfagas de valores desgastados con el tiempo. Ajados por el desuso y el derrumbe de las buenas intenciones y los actos honestos, humildes consignas de una fe humana resquebrajada en los tiempos de fechas celebradas.  Por ello sana es la intención del buen deseo. Que no sea quimera como fiebre de vil metal. Costumbre cabal y querida la de una ilusión sentida año tras año al privilegio de la amistad sostenida en la vida. Al compromiso vital de hallar la estima y la Salud en carta cabal y en la fortuna dichosa de agradecer y sentir la vida cada día. Porque como la Navidad sea una plegaria constante en el nuevo año que te contempla.  Como diría el Papa Francisco: “No vivamos una fiesta falsa y comercial”. Complicado empeño aunque resuenen los cánticos de Mi Pueblo.  Feliz Navidad. Alma y aullido.   Ja...

"He acallado"

"He acallado" He acallado la aurora de una soledad Mitigando la huida del anochecer Bajo la fuga de la lágrima en el rostro Al recuerdo de los gestos del ayer Silenciado el grito en la pringada  Mojada de los restos del naufragio  Posibilitando el sabor dulzón  Del abrazo de un sufragio  Vinculado al verbo de esperanza Mientras las campanas tañen  El mojado silencio de una despedida  Bajo el gris baldío que improperios dañen Así restañen las palabras olvidadas  Germinen los besos en abrazos De sílabas afirmativas converso De traiciones de los años bisiestos  JaviJerryLee2016 octubre 

"Yo confieso. Primera parte."

No siempre acostumbro a escribir en primera persona acerca de mi biografía directa.  Pero, en este momento íntimo que la luna me tiene agarrado el pecho y las vibraciones positivas del fin de semana hacen que quiera explayarme en el blog a modo de diario.  Así pues, no tengo más remedio que confesar algo entre el abrazo de tus líneas y el sabio consejo de tu silencio. Sabes que siempre consideré el aniversario vital como una factura anual. Como ese derroche contable en el que hacia balanza de lo que fue la anualidad física antes de enfrentarme al nuevo dígito. Para lo cual, necesito el mes de diciembre con su frío embaucador, con la nostalgia derramada por los momentos hechos en las costuras de mi figura y en los parches de mi voz. Patentada la estampa de los años impresos en mi rostro de ingenuo mirar. Con semejante diatriba en el pulso del recuerdo dejó que la balanza de mi subjetividad valore y sentencie.  Después de tantos años de ausencia y sequía de ...