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Mostrando entradas de agosto, 2012

"El rescate de datos"

Jamás uno puede comprender la indefensión de los datos de tu anexo tecnológico. Es tan vital la información que sólo descubres su valor cuando en un nefasto día tu móvil se vuelve loco.

En un aleatorio y no solicitada actualización aprovechando la velocidad de la tecnología wifi el cacharro en cuestión se disipó. Y lo he llamado cacharro intencionadamente porque ha arruinado años de vivencias, de historias compartidas con cada nombre transcrito. Aunque eso si, imagino que muchos de los datos ya los olvidé y ellos me olvidaron a mi. Quizás sea porque tengo que hacer una limpia en mi vida. No se, el caso es que estoy desnudo de datos y direcciones, de cumpleaños sin señalar y quizás de emociones por vivir. Es por lo que buenamente solicito a la voluntad de los que creo mis amigos y a los que quieren serlo de nuevo. A todos los que en definitiva quieran volver a mi vida me trasmitan los datos de su existencia a mi correo electrónico: kerouac97@hotmail.com.

Muchas gracias de antemano.

"Con dos cojones"

Borracho mesando los cabellos de la barba dejó el desconsuelo entre las manos olvidadas de su sobrio letargo. Se calzó botas de rock and roll y en un abrazo canalla busco el aliento de su vida.

Rulo y la contrabanda vibraba en los altavoces de su mente inquieta. La noche le amó con la capacidad de una mujer fatal con el vicio de su xexo en compás de orgasmo. El aburrimiento lo destripo con el baile mas sugerente en la misma barra de bar que atrapó su ilusión.

Pensó en los amigos olvidados y en las noches compañeras de desconocidos. Tañir de desvergüenzas aceleradas en cicutas desplomadas al abrir los ventanales del alba. Se agrieto el valor y en los mismos momentos que ansiaba perderse agarró a la perra vida por los huevos.

Echo el valor que nadie predijo en orgía de rock and roll. Afeito los miedos y rompió la coraza de cualquier lunes maltrecho. Asió en un puño el hálito de un ultimo suspiro. Y con la venganza por hacer grito a la luna en un derroche de reproches.

Se corto las …

"Surf en la ola vital"

Que inseguridad la del hombre contra los elementos.

Mañana de julio en sábado tornado en playa de Monte Clérigo. Estación perfecta para surfistas de trato amable. Playa ancha y arena fina. Oleaje encabritado. Pero asimilable para cualquiera que maneje la tabla con cierta elegancia.

Tres chavales alemanes pienso por el ademán. En suspiros inesperados de orgullo y vanidad se vieron impulsados por la corriente que los arrastraba mar adentro. En un desliz de raciocinio femenino una muchacha los llamaba. Increpaba el sano juicio ante una subida elemental de testosterona.

Los guayabos adolescentes ya en su arrastre imposibilitaban la acción de la buena onda. Y las olas seguían arrostrando el pensamiento hacia el profundo suspiro de una batida final.
Entre el clamor de la muchacha emergieron las figuras de tres socorristas dispuestos. Dos de ellos se lanzaron aprovechando la corriente para dar caza a las tablas desgobernadas. Uno de ellos quedo observando la escena y las demás secuencias…

"Juego de carambolas"

Hablar por hablar contaron una vez los contadores que los cantautores y con los trovadores de cuentos y trovas pusieron la nota de color de norte a sur de este a oeste y de España a Portugal se desataron los vientos y en una criba los milagros se precipitaron como si fuera la caja de Pandora. Una vez que contaron que una vez cantaron un solo suceso que aconteció en toda la península.
Así mismo con tamaña maravilla algunos no aciertan a comprender como tal hecho pudo suceder y eso que realmente solo una vez paso.

Y según cuentan los moradores de leyendas había una vez en que la península era una única extensión de arboleda y rama. La manera de informar y comunicarse era distinta. Empleando ardillas la transmisión iba mas veloz que si la llevase un correo humano. Ya que las ardillas saltaban de rama en rama cubriendo toda la superficie peninsular.

Érase una vez que se era que dos enamorados vivían en distintas regiones. Uno en el norte. Su amada en el sur. El la escribió para decirl…