Ir al contenido principal

"Historia de un ignorante y una taimada". Entrega segunda.


Y con crueldad infinita la hipocresía era tan fina que conseguía apartar y desprestigiar a los sagaces que la descubrían. Logrando enemistar a los que habían convivido siempre en armonía. Imposibilitando el respeto y la comunicación de antaño para solo disponer de un circulo exclusivo pero con mucho poder. Y así lo fue cercando. Así fue hundiendo a la persona que posibilito su fin en una confusión desesperada.


Primero logro hacerle cambiar sus posesiones. Su familia poseía negocios en el centro financiero de la city. Ella llego con el encanto de la sorpresa, la humildad en sus modos y sus manos vacías de todo. El no esperaba nada a cambio solo amor. Seria su princesa. El creo una realidad para ella. A lo que los padres se sumaron con el gusto del espejismo en la retina del sediento.


Como regalo de boda un gran piso frente a Central Park. Era una excelente persona. Había logrado modificar la conducta juerguista de su querido hijo. Y extrañamente la querían con el impulso de una esperanza hecha verdad. Aunque siempre tenía gustos caros y no pagaba absolutamente nada. Los detalles eran escasos y las palabras llenas de intención eran vacías.


Así fue como con tanto lujo y suntuosos viajes pagados por los padres la pareja se fue queriendo más. Llegaron los críos. Tres retoños a los que repartir tiempo y cuidados. Tuvieron que dejar un segundo ático comprado al poco de vivir en su primera casa. No era suficiente para ella. Con el tercer infante llego una casa grande a las afueras de Ritchmon. En una exclusiva y excluyente urbanización al modo de los ricos. Mientras, los padres materializaban y firmaban mayores contratos. Ya que las finanzas era un tren de vapor surcando a gran velocidad y con hambruna devoradora cualquier rescoldo que pudiera dar la gran manzana.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…