Ir al contenido principal

"Historia de un ignorante y una taimada". Primera entrega.


De su cabeza desesperada surgió el tormento más cruel. La culpa recayó sobre la sentencia de sus hombros. Y Dios dirá que su pecado fue la ignorancia.

Que locura poseyó su suerte que le despojo del sudor de su frente y se hizo hielo.

La muerte fue la ultima decisión. La tabla de salvación de su cruel existencia sometido al vértigo de una mujer arpía.


Salí del centro penitenciario y con la tristeza poblando los surcos de mi rostro volví a recordar su voz ausente y su mirada nublada. Como si tuviera niebla en el alma, lamente su desdicha aunque la ignorancia le infundio de culpa. Y es que no hay más ciego que el que no sabe ver. Me dijo.

- Igual tu lo viste. Te percataste. Pero hubiera dado igual. Te hubiera tomado por loco. Como te tratábamos y te hubiéramos apartado como hicimos casi siempre que alguien nos llevara la contraria. No respetábamos el que alguien tuviera su identidad propia que no fuera la del grupo. El vasallaje era el destino y la sumisión el camino. Y eso que hacíamos creer en la tolerancia y el dialogo. Sonrió sin apenas convicción.


No dije nada. Me Levante despacio. Le di un fuerte apretón de manos.
- Hasta pronto espero. Fueron las palabras que sirvieron de epitafio a mi visita.


Increíble trauma tres criaturas huérfanas en la inocencia de sus nombres. Imposibilitados por las razones y las pulsiones del ser humano. Anclados en la vanidad, en la avaricia y el poder de una reina de la materia.


Recuerdo mecerse el cinismo como un victorioso trofeo. Sin presagiar la muerte de su tragedia. Y nada era como fue.


La apariencia fingida de su presencia era delatada por unos pocos. Se conocieron en un golpe de infortunio. Preferí no recordar como porque el daño estaba hecho y solo unos pocos lo sabían. Mientras Manhattan se vaciaba de vida y el poder era una corruptela que incendiaba las conciencias.


Llamo la atención la excelente apostura que acostumbraba a disponer para cada ocasión. Así atraía y embelesaba. Mutilaba los malos pensamientos mientras embaucaba las emociones de los allegados de su esposo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…