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"Que nos pongan a Loquillo!!". Parte segunda y última.

Elvis, Bod Dylan, algún grupo vocal hicieron de la espera algo mas liviano. Unos buenos bailes al DNI del rock and roll y la alegría de sentirnos vivos. Unos compases y unos pasos, las manos entrelazadas y los giros bailando en derrededor. Un pequeño circulo se abrió con nuestro baile. Retornábamos la compostura de dos jóvenes enamorados en eternidad de cadencias musicales.

De repente entre la sombras surgió el gran loco y su banda. Destilando la profesionalidad de los años. A decir verdad, al principio, era escéptico y no sabia como El artista se iba a presentar. Si con cara de divo insolente. O como el cantante arrostrado hacia la masa en virtud de alegría. Antes del concierto comente con los chicos de mercadotecnia el estado famélico de los directos. La reducción evidente de los bolos. Cosa que me hizo pensar que el loco no podía fallar.

Disperso el humo y sobresaliendo desde el escenario la figura vestida en traje negro del cantante. Orgullo chulesco y a carta cabal de los que se ganaron su destino. Le vi con la sonrisa y la mueca prendida de satisfacción. Había incondicionales que seguíamos sus pasos. Aunque pienso que a pesar de la crisis y por el precio del concierto la entrada del aforo debería haber sido mayor. Luego muchos dicen que Trujillo esta muerto. Pero si los pocos eventos que se organizan en mi noble y leal ciudad no se acompañan de publico difícilmente podrá ser lo que fue.

En fin de lo que nos trata el asunto, el swinger estuvo bien con su apostura de cantante ya maduro. Algo que deberíamos aprender los fans españoles. Que no sabemos crecer con la carrera del cantante en cuestión. En Estados Unidos o Francia por poner dos ejemplos antagónicos respetan y apoyan la madurez del cantante. Eso si, si sigue teniendo coherencia y calidad musical. Cosa que a El loco le sobra. La banda que le acompaña ya durante un tiempo destilan profesionalidad y rock and roll por los cuatro costados. Algo que, me llamo la atención fue la cantidad de solos instrumentales que hubo. Lo que sirvió para que Stinus, Igor y los suyos se luciesen. Y Loquillo se apartaba, les dejaba en néctar para los oídos y con mueca de orgullo quizás pensaba: a por ellos chicos, ahí los tenéis son vuestros. Y no voy a decir que sean pocos y cobardes. Sino locos valientes e incondicionales.


Con la solvencia del regusto de las notas en mi boca. Con el donaire de las frases impregnadas en mi mente. Con el ansia no vulnerada de las ganas de vivir y reírme de mi estampa. Con el genio atraído del don del rock and roll. Con la apostura visceral del Rat pack. Me despedí de los míos y de los chicos del puesto de mercadotecnia. Y así termine el día con el orgullo bien puesto y con la sonrisa de un rebelde sin causa marche de mi castillo querido con el premio de una camisa del loco. Y con la certeza de que quedan muchas sensaciones por vivir.

!!Qué nos sigan poniendo a Loquillo!!

Javi Jerry Lee®septiembre 2012

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