Ir al contenido principal

Cuarenta y dos capítulos.

Entre los dedos de mis manos con la impaciencia de un nervio por resolver. Confisco los minutos y sobre la cara de un atardecer, encendí el flexo de la reflexión. De soslayo rozé el abrecartas y un punzón agudo sobre los resortes del corazón, removió el lacrimal de mi sino.

El silencio conmovió la estancia pero las horas de estudio recargaron el instinto de la vida pertrechada. Segui removiendo de lugar los objetos, hojeando los papeles. Desperte los instantes que yacían anestesiados entre los anaqueles. Como el frío impacto de bala fui revisitado por las fotos. Desvestidas alguna de ellas de sus colores primigenios. Con la vitalidad curiosa del que aprende, persevere en el repaso de los objetos y papeles como el que no quisiera olvidar al hombre que fuí.

Tomar constancia de la distancia. Por imprecisa que pueda parecer. Difusa aseveración de un tiempo pasado, asir con la férrea voluntad del destino por hacer y así, objetivar el ego en el tiempo. Sin obviar los cimientos del que fui. Repasando los silencios y métodos del primigenio cuartel donde comenzé a construir al hombre q no fuí. Donde con el encanto del poema buscaba las razones románticas para seguir creyendo en las ilusiones que construí.

Así otro año más deambulan las emociones y los mitos. Las esencias embarcadas esperando la partida. Los pensamientos rumbosos esperando el momento preciso de ser utilizados. Las hojas inhóspitas deseando filtrar los poemas y las frases válidas. Recopilación de hojas escritas y renglones vividos para sacarlos a la luz con la fuerza de un maquillaje de tiempo y actualización.

Esas minucias sencillas son las que dan consistencia a todo el entramado vital que hábito. En ese mundo, despacho de iluso, es donde habita la ilusión del poeta de luna y del descreído de la mayor parte de las historias que cuentan.

De ese lugar parten los sueños que me pueblan. Las ilusiones que me alimentan y la historia que acompaña mi existencia de cuarenta y dos capítulos formados.

Sólo espero seguir teniendo la creatividad necesaria para escribir al menos otros cuarenta y dos capítulos más.

2 de diciembre de 2012.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…