Ir al contenido principal

Olvido en soledad

Artículo publicado en el diario digital La Opinión de Trujillo 08/01/2013.
 
 
Conservo la hoja y la noticia impresa que heló la incontinencia de la soledad no deseada. Amortigüé los golpes en mi interior con un sueño por hacer y la ilusión de que la temeridad no se aliase con el destino.
Es tan frágil la persona que su nombre puede olvidarse en vida. El silencio se hace eco de olvido. La voluntad nunca existió.
A pesar de aferrarnos a viejas tradiciones y envolturas ilusorias para disfrazar vilezas y bajas pasiones, espero de los Reyes Magos que no permitan lo que en Francia sucedió. Pongamos por caso, que similar trance pueda darse también en los países que llamamos desarrollados por no llamarlos de otra manera. El epíteto que los engalane se lo encomiendo a ustedes, queridos lectores.
Pues bien, un trabajador español del Norte de la península emigró hace más de cuarenta años al país vecino. Se hizo un hombre de provecho. Trabajó y cotizó para labrar su futuro y, quizás, su regreso al país del que era oriundo. Como noticia, no deja de ser una de las muchas historias cotidianas vividas en tiempos de la dictadura: un españolito de a pie que emigra buscando mejor fortuna, como sucede en pleno siglo XXI. Los ciclos se repiten.
Pero lo que me llamó la atención fue un desenlace que más bien parecía del siglo XIX, reflejo fiel de la revolución industrial, por su dramatismo y carnalidad tan cruda.
Nuestro desgraciado personaje acaba de ser descubierto yaciendo en su cama, con el sueño por hacer de regresar de su exilio y morir en su patria. Hasta aquí, ya digo todo normal. Lo increíble es que el postrado llevaba la friolera de tres lustros. Fue boquiabierta mi mueca ante tamaño desagravio a un ser humano, donde la dignidad no la da ni siquiera el dinero.

Mi sobresalto fue mayor al digerir la noticia y pensar cómo la Administración francesa y demás entes que plantan facturas en los buzones del contribuyente no llegasen a percatarse de la ausencia de su ciudadano número tal millones.
El disparate toma un cariz impresionante cuando escarbas en la historia y descubres que era un hombre que poseía capital, además de por su trabajo también por herencia de una dama; que también en su bagaje tangible tenía varios inmuebles en suelo galo; que dejaron de pagarse las facturas de luz y agua, siendo cortados los suministros por la compañía; que los vecinos no se percatasen de su silencio, que la Administración no hiciera diversas comprobaciones ante la callada respuesta de inmuebles e impagos. Comprobaciones rutinarias. Un escándalo, como relata la canción de nuestro divo español Rafael, y que ni amigos ni familiares le echasen en falta. Es realmente escalofriante.
Es tan increíble la historia pero posiblemente tan cercana, que la soledad fagocita las personas que nunca pensamos. Por eso, considero que una humanidad cercana sea necesaria para no perecer en el intento. Una muerte engalanada de compañía es más placentera que una con los oros rebosando y los gritos mudos en plegaria de miedo.
Así es que, por favor, agárrense a la conciencia de su peor enemigo o, al menos, compren amistades en un todo a cien. Embadúrnense de sociales relaciones y abriguen el espíritu de la soledad para los momentos escogidos, no les vaya a suceder lo que aconteció a nuestro ínclito personaje. Incordien a la gente, no desfallezcan en estos tiempos de cólera para sentirse vivos. Amen y vivan. Sobrevivan por favor a quince años de olvido.
Con esta súplica me despido, ahora si, hasta la semana que viene, y disfruten de mi ausencia. Pero sólo unos días por favor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…