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Bocetos en el metro. Inspiración nocturna.




He dejado dormidos los proyectos en sueño de madrugada. La noche coge mi pulso ejecutando la realidad del pan del día. No hay bloqueo en la soledad de la calma nocturna. El poema es rescatado por el efecto de la estrella. En este letargo de trago sentido la disolución de la percepción es consecuencia del cansancio. Los versos corretean alrededor de mi cabeza. Mis ojos observan el baile de la disolución de rimas sin fin. La voz de mi conciencia me pide dormir. Las sombras como cantos de sirena acarician el sopor de mi estado. La cama finalidad de amante me espera. No hay segundos que perder. El miércoles me aguarda con un nuevo reto intercalado entre la semana y sus migas de otoño son cosquillas en mi piel. Rumor de nana al encuentro de mi pereza. Ten solo el silencio y los párpados caerán. No habrá más solución que el Plácido sueño en letanía de octubre, próximo ya los estertores del mes y su impostado escenario de serie B, film americano vendiendo las excelencias de la muerte y sus retornados. Mejor Don Juan al cortejo de la dulce dama y con galante fraseo le invite a dormir el sueño del placer. Así pues, haré de mi impulso la caricia de la madrugada. Con voz cenicienta y silencio mitigado apuesto por mis pasos en turno de descanso y mi cuerpo yacente de vivas expresiones dispuestas para el nuevo amanecer. El beso en mis labios y la sílaba afirmativa de tu posesión que mañana verás. 

JaviJerryLee®octubre2013. Día 23

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