Ir al contenido principal

Fiestas del Rosario 2013.

Artículo publicado en el diario La Opinión de Trujillo el 15 de Octubre de 2013
Puedes seguirnos en Facebook. Busca aullidosvitales. 

Del lúgubre escenario en el que nos movemos. De la realidad sostenida en el camposanto político y laboral del mapa de nuestro territorio. De los problemas universales abordados, ¡nada mejor que obviarlos por un fin de semana de algarabía y vivencia!

Dejar zanjadas las claves del desarraigo que tratan de imponer, instalándonos en cúpulas  individuales, manteniéndonos como corderitos antes de ser degollados. Plausible presencia de un respiro, el fin de semana grande de las Fiestas del Rosario, de mi pueblo arrabalero de Las Huertas de Animas. Ha sido la mejor excusa para abandonar el lodazal real de esta España nuestra y perderse en un escenario de risas y encuentros. De la verdad gramatical y física del pasado en firma de raíz, en la apostura del hombre y su entorno. 

Llena de gozo la celebración en si. Ver al personal con la mejor de sus sonrisas reafirmando la pertenencia a una localidad, la suya. Si de un pueblo sencillo se trata, la magnitud de sus fiestas engrandecen el ambiente dando colorido a los que asisten al magno evento. Cierto es que la vivencia es mayor si tienes relaciones con los lugareños, pero si el forastero llega, es aceptado al derroche de la alegría, a la aventura de las horas, de los encierros, las capeas y al baile de la verbena. 
Quedan con la deuda pagada de proseguir con el oficio de la tradición: la elección y proclamación de damas y reinas;  los concursos deportivos y culturales; el percutir de la algarabía de los niños entre gigantes y cabezudos; la sana constumbre del optimismo en boca de presentes, desafiando los malos tiempos para cargar las alforjas de una temporada nueva. 

Con el sabor de la recogida de la aceituna llegan las fiestas a encandilar de ilusión y abrazos a los presentes. Mitigando la ausencia de los ausentes con su recuerdo sostenido en el sonido de un brindis con alegría.  No hay mejor carga que el beneplácito de los presentes y la ilusión de los "hermanos" del festejo. Las comidas de "las peñas", el fluido continuo de los protagonistas del acontecimiento  por las arterias de la localidad. La verdad evidente de los encuentros varados, por el tiempo  y el ritmo de vida que vuelven a surcar el cauce del gesto del amigo. 

¡Que viva la virgen del Rosario!, van gritando los niños desde pequeños y esa exaltación va contagiando la tierra huerteña para los años venideros.

Por ultimo, ensalzar el efecto contagioso del sentimiento en la fe del pueblo en su virgen y matrona. ¡Que viva la virgen del Rosario!, van gritando los niños desde pequeños y esa exaltación, aunque sea en festivo tiempo, va contagiando la tierra huerteña para los años venideros. Calando en las entrañas de una tierra permeable a la salud de los antepasados, a la sencillez de las tradiciones etnográficas, de la vigencia de la gente. Por eso, sigo conservando el sabor de mi tierra y de mi gente. De la amistad verdadera y de las generaciones intercaladas como una herencia secular que se trasmite de padres a hijos. Conservando la amistad de nuestros padres en el reflejo de nuestros hijos. Y así, plantar la mejor de las condiciones de futuro para la continuidad de unos valores que penetran desde infantes. 

Posibilitando esta exaltación localista, sin ánimo de exclusión, para echarnos al morral la fuerza y la ilusión que necesitáremos. Ahora que, las calles guardan silencio y la noche va avanzando con vestido de invierno. Una vez disfrutado de la compañía de todos ustedes, no me queda más que repetir el 'leitmotive' de mis artículos: disfruten de la vida porque es el único motivo que nos favorece. Por supuesto, disfruten de mi ausencia hasta la semana que viene. 
 

Kerouac97@

Comentarios

Entradas populares de este blog

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…

"Sigue habiendo tocacojones"

El destino programado en la sien como la obsolescencia programada en los cacharros tecnológicos que nos rodean. 
Enciendo un cigarrillo y recuerdo los olvidos de un pasado que yace en los rincones mentales, con la única esperanza de un futuro donde la salud respete la senectud del escéptico tipo que visto. 
Como si Tom Waits vomitase las palabras de los náufragos de la cuidad sobre mi pensamiento. En este atardecer de perdedores sin rostro cuando los atracadores tocan los cojones a los sueños. La rabia se revuelve en los contenedores de los olvidados. Última vez de la certeza de poniente con la sonrisa encendida me sirvo un whisky frío que atempere mi desesperanza. 
Tom Waits sigue construyendo la realidad que no quieren ver con la tonalidad abrasada de su garganta. 
Ella en algún lado de la ciudad espera. 
Vomito mi locura sobre el pecho de los innumerables tocacojones que reparten su arrogancia e increpan a los demás sin importar las consecuencias de los derivados en salarios de negro y …

"Paso de cebra y Cataluña también"

3deoctubre2017De vuelta de mi paseo matutino por el parque con mi perra, nos detuvimos en un paso de cebra. Ante el estupor de los hábitos presenciados y de la poca solidaridad ciudadana con los viandantes, no tuve más remedio que increpar a los cinco coches que habían pasado hasta que el sexto freno en seco. Poco respeto y la solución a destiempo. Pero al menos, se solucionó el entuerto dentro de la legalidad de las normas viales de tráfico. 
Eso mismo creo, está pasando con el problema Catalán, por llamarlo de alguna manera. 
El monarca compadece en los medios con su discurso de unidad más tarde de lo necesario. Espero la reacción sea positiva y apropiada. 
El presidente de gobierno, no sé si estaba esperando a que el flan de los nervios estuviera horneado y bien hecho.  Pero todo ha sido gelatina ante una determinación fallida y una espera, como casi todo en su política. Un dejar pasar el tiempo haber si los problemas se olvidan o caen en saco roto. O quizás surja del caldero la poció…