Ir al contenido principal

Habitó el poema.


En la costumbre de su rostro. Debo habitar el poema en prosa y, dice así:



Habitó el poema en la costumbre de su rostro. Y de sus ojos la expresión de un verso. Las estrofas en los labios en movimiento. Y su luz la forma más vital de su risa impresa. La mano su abrazo en la sensibilidad de un soneto. Gesto diario que me da la costumbre de amar. Como de un lugar perdido vino ella a semejanza de las estaciones de Antonio Vega. Cómplice de su mirada. Creadora del festejo de nuestro amor en la corriente alterna de nuestros cuerpos. Ese es el sitio de mi recreo. El lugar justo donde contemplo el universo y el sentimiento es el tesoro por guardar. Allí donde reviso las hojas de mi existencia y las equivocaciones de mis silencios de ausencia en la rima de las tristezas. Allá me complació con su canción. Su ritmo me embauco y deje de perder el norte para reencontrar al Sur de mi querencia. Los deseos compartidos en la tesitura de nuestro pronombre y la vida nuestra desmesurada aventura. Y los dos frente al mundo con actitud de cómplices bienhechores de momentos. Así repartida en la baraja de mis palabras el triunfo será la mejor de nuestra baza. Y el comodín nuestra facilidad para amoldarnos y empatizar. A pesar de las cartas marcadas del destino que fuerzan las consecuencias indeseadas. Pero allí estamos con la tinta presta y el placebo efecto de nuestra presencia.  Los sueños de la musa seguirán adelante en la pose existencialista de mi Mar en la agreste e impulsiva, ilusa y desastrosa vehemencia de mi sique trastornada.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…