Ir al contenido principal

"No conservo ganas en formol"

"No conservo ganas en formol"

No conservo ni las ganas en formol. Ni formulo la solución disuelta ante tamaño desgaste. Ni desgasto los problemas porque los elementos van en contra. Encontrando tramos de difícil rima en los enveses de la vida. Acumulo la virtud de la risa y la sola esencia de lo sencillo. Escampar la ilusión no es tarea fácil para tipos como yo. A pesar del realismo costumbrista que enarbola la costumbre diaria del que vive. La vida son tragos que nos conservan en el alambre del que esta y sintiendo la raíz para encumbrar la copa. Pero las fuerzas no siempre son sostenidas en sí bemol y la fiereza del ocaso es un símil real de lo que es negado. 

Cambian leyes cambian cuotas y tercian sobre los no elegidos las consignas del desdén. Allá pues con la frustración, ellos seguirán libando sin consecuencias fatales pero en algún momento caerán, porque a todos nos llega nuestro San Martín y solo con la cara frustrada no nos vencerán. Nos levantaremos siendo más fuertes y valerosos. Cada vez que los escombros fenecen una obra nueva dará impulso, mutilando los lloros, valorando los aullidos. 

Se me va todo. Como se me va la vida. Tengo los bolsillos rotos con agujeros negros de tiempo perdido. No queda aliento ni marcha atrás. El tiempo se va por el inodoro de la realidad. Y las ganas que no se conservan en formol son solo los recuerdos de las ilusiones por hacer. 

Al menos alguien lee estas líneas y ese es el único camino para seguir y creer. Para crecer y compartir. Así pues gracias querido lector por seguir mis aullidos estacionales con la complacencia del agradecido. Me gustaría que compartáis o aconsejéis mi blog sólo  a los errantes de luna llena, con la semblanza de la buena fe. Solo a aquellos que consideréis hombres  o mujeres de bien. Porque esos serán los elegidos.  


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…