Ir al contenido principal

Un concierto retador.



Rey Luy en La Barca Club. Día 2 de marzo. 



Había un poso reivindicativo en la reunión. El enfoque preciso ante tanto desenfoque institucional. Las partituras del sistema no cuadraban la realidad con tanto chirriante desafino de sus actos impertinentes, sin pies ni cabeza el argüir del estertor de su voluntad. Como Atilas desmesurados vilipendiando al único rincón que atesora el beneplácito del alma y del ser humano. Anquilosamiento de hechos y disposiciones reaccionarias en la testuz de sus normas. 

Ante tal persecución y provocando la prueba de su desmesura, "Rey Luy", spanish swing sound, propuso un concierto acústico el domingo pasado. Una matinal que con la ayuda de una aplicación que servía para medir los decibelios atestiguaría en duelo al sol la falacia de la doctrina policial. Allí estaban como siempre Raúl, Angel y Gustavo desmenuzando los sonidos del genuino swing tamizados por un rock and roll de armas tomar. Con pocos medios y con la maestría de las cuerdas tanto vocales como en las guitarras y el contrabajo. Como digo nos deleitaron con la precisión de sus canciones y monólogos en forma de chascarrillos con la firma irónica de Raúl. Recorrido por sus ya clásicas canciones. Y por las versiones de unas canciones tan auténticas que han hecho ya como suyas. Si no que se lo digan a "Summertime blues", "American gígolo" o "Pretty woman" entre otras. 

En medio de la fiesta, tuve el magnífico honor de escuchar la voz del maestro presentándome como gran rapsoda. Tanta satisfacción era que los poemas, preparados para la ocasión, pude recitarlos con las dosis del nervio mordiendo la yugular de mi expresión. Si hay próxima vez, seguro que lo haré mejor. Pero a parte de esta veleidad pude sentirme encausado, aportando mi granito de verbo en esta afrenta organizada por el poder establecido, siendo simpatizante de la rebeldía y rebelde al mismo tiempo. Así pues, mi agradecimiento a los artistas por hacerme sentir como mis admirados escritores de la generación beatnik, en boca de aullido recitando la vida alternativa, en los maravillosos cincuenta acendrados de la realidad imperante y sometida. 

La fiesta siguió y por allí ningún municipal apareció. Rajándose la faz en el mutismo de su barba y quedando como única realeza los allí presentes, bajo las directrices del primer monarca republicano que he conocido. Todo ello con un tono irónico, para rebajar las tensiones derivadas por el mal tiempo. Así pues, la tarde dominical término entre risas compartidas, fotos y buenos deseos. Ninguno de los retados a duelo osó presentarse.  No quita esto para que en un futuro, sobre el Manzanares o en la rivera misma del río, aparezcan los cuerpos sin vida de un loco mirando a la luna y de otros invitados de mayor fuste social.  

Con el sabor del swing mezclado con spanish sound y gotas de sal gorda con efluvios de clásico rock and roll, gran menú para paladares exquisitos y para pacientes rebeldes en espera de la autoridad que bajo silencio administrativo positivo condene, como siempre, nuestras almas de rockeros insurrectos. 


Ps. Lo único que se pudo demostrar de esta sesión fue que, el acústico integral matinal como lo quisieron llamar, nunca pasó los decibelios que pudieran indicar: touche. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

"Postal de felicitación"

"Postal de felicitación"

Azorín hizo una descripción del problema y publicó su receta, bien simple, para remediarlo. “Pues bien, muchas veces he tenido que redactar una noticia y me he visto en grande aprieto. La noticia ha de ser breve, clara y exacta. Dos escollos peligrosos tiene el noticiero. Dos escollos ha de sortear con destreza, como sortea el nauta las sirtes: la anfibología y la batología. Dicho queda en culto. Pero dicho queda de modo técnico y preciso. La anfibología es la confusión y la impropiedad. La batología es la repetición y el escribir prolijo. Como un breve y limpio cristal ha de ser la noticia”.Dejando a un lado la insistencia del autor en la brevedad, está claro que lo exigible es la claridad y la limpieza.

Por eso solo es mi deseo felicitarte el nuevo año que comienza. Descargar lastre negativo. Que la salud te obsequie y acompañe cada día. Dejar compañías que vicien tu alma. Sonreír y vivir cada momento como si fuera el ultimo. Jamás olvidar a los sere…
"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…