Ir al contenido principal

"Personajes de principios"

"Personajes de principios" En estos días han estado de aniversario vital dos fenómenos en sus distintas artes. Como el mito vence a la realidad y la arruga se hace joven y la victoria de su rebeldía patente en su recuerdo.

La grandilocuencia hecha carne y alma de pecado en territorio onírico. Anita Ekberg, de sueco perfil encalado en los versos del cine magnánimo y boyante de la una Italia liberada. Carnal tormento de los hombres de la tierra calzada en su personaje de Sylvia. Película emblemática de aquellos años, reflejo La dolce vita de Federico Fellini de una Roma plegada a los deseos y al placer. Germen de los paparazzis y semilla de prensa rosa. Amparada en el suelo de cualquier princesa de rompe y rasga fue Miss Suecia en 1951 y compitió en el concurso de Miss Universo. Aunque no lo ganó, quedó finalista, lo que certifica la competencia excelsa de la belleza en aquellos años. Esto le sirvió de trampolín con un contrato de starlette con la productora Universal Pictures. El magnate Howard Hughes al servicio de la opulencia quiso hacer de su magnífica dama la muñeca que admirasen por la cercanía con el canon americano. Para lo cual la insinuó unos retoques en la nariz, la dentadura, y cambiar la raíz pronunciada de su filiación por problemas idiomáticos. Pero el porte de la futura actriz atestiguó su carácter negándose al efecto porque cuando fuera famosa todos aprenderían a pronunciar e incluso deletrear su apellido. Gesto honroso y convincente de una mujer con las ideas claras. Claro como su destino en el imaginario colectivo a raíz del personaje despampanante que toma un baño en la Fontana de Trevi en la película La dolce vita. Como la musa que protagonizó Boccaccio 70. Se enfrentó a retos cinematográficos para después volcarse en su trabajo como modelo, sin faltar como todo mito erótico a la sesión de fotos para la revista Playboy. Biblia del ocio del hombre de aquellos tiempos, revista de ideales y ensoñaciones como la carnal Annita. Este derroche era similar al carácter del bueno de Jerry Lee Lewis, como un baile de sábado noche bajo las grandes bolas de fuego de sus performances y los escándalos de su vida privada. Artista que ha conseguido ser uno de los pocos mitos vivos del rock and roll. Sirviendo la victoria de su altanera figura como el gran desafío a contracorriente de las modas. Sin olvidar claro esta que su poderoso torrencial que marco la leyenda e invariablemente marco su destino fueron los años anteriores a la cárcel y sus problemas con la justicia. Estas figuras que nos dejan sin aliento es lo que la sociedad necesita para epatar sin cierta nostalgia de los mitos y valores que se van perdiendo por la censura y prohibición de una sociedad consumista y voraz. JaviJerryLee®2015. 29 y 30 de septiembre 2015

Comentarios

  1. Interesante y bonito artículo, señor Jerry Lee.
    Nos dejas con ganas de saber más de estos dos personajes y eso es señal de que ellos han tenido una vida muy intensa y que tu texto ha cumplido con su objetivo. ¡Bien hecho!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

"La Gran Aventura"
De la vorágine de la gran ciudad a la placentera calma de la vida rural. La turbia mirada del desencanto replanteando la situación. Quiebro a la rutina y vigor al espíritu.
Esa intención me llevó a un nuevo suceso dentro de los compases de mi vida, y no a la quimera de una gran "aventura", como en el cómic del gran Milo Manara del mismo título.

Descubrimos las vicisitudes del protagonista, cansado de su peregrinar constante, que se apuntó a un casting para un concurso en el que la promesa era la consecución de la vivencia de una gran ventura.

Pero, en realidad, esa extraña quimera se encuentra presente siempre en la cotidianidad de nuestros actos, siendo los monstruos fantásticos y demás seres animados minucias para lo que nos encontramos en el día a día.
Hallamos anónimos héroes en su particular partida con la mensualidad de sus actos.

Así, lo he podido constatar en este tiempo sabático, en mí caminar constante. Como un “Labordeta” sin mochila com…

"La noche de Chris Isaak"

Chris Isaak como en las noches de San Francisco y un Whiskey en mano, todavía me hacen conservar cierto encanto y quizás algo del sex-appeal, del que un día guste. Llamemos, ciertamente, el miedo a la palabra feo.  Sea el que nos arrojen entelequias para disfrazar nuestra pose en alguna noche o día acertado por la suerte del albur o la luna cautiva. Como las ideas que sopesan los instantes y, a veces nos ciernen en un por favor inspirado. 
Real como que, en el algún lugar de esta noche estrellada alguien está llorando. No me refiero al adolescente despechado ni al que perdido la valía de su figura materna o paterna en un revés del destino. Simplemente, en las jugadas mal ensayadas de la diatriba diaria. En los impunes que ensucian la carrera laboral del borrego encerrado en un vagón. 
Septiembre llega con el fresco sentimiento de que nada será como antes, una nueva temporada empieza, el hielo se derrite como los sueños que se diluyen. No quisiera maldecir un mañana pero las ruedas del c…

"Sigue habiendo tocacojones"

El destino programado en la sien como la obsolescencia programada en los cacharros tecnológicos que nos rodean. 
Enciendo un cigarrillo y recuerdo los olvidos de un pasado que yace en los rincones mentales, con la única esperanza de un futuro donde la salud respete la senectud del escéptico tipo que visto. 
Como si Tom Waits vomitase las palabras de los náufragos de la cuidad sobre mi pensamiento. En este atardecer de perdedores sin rostro cuando los atracadores tocan los cojones a los sueños. La rabia se revuelve en los contenedores de los olvidados. Última vez de la certeza de poniente con la sonrisa encendida me sirvo un whisky frío que atempere mi desesperanza. 
Tom Waits sigue construyendo la realidad que no quieren ver con la tonalidad abrasada de su garganta. 
Ella en algún lado de la ciudad espera. 
Vomito mi locura sobre el pecho de los innumerables tocacojones que reparten su arrogancia e increpan a los demás sin importar las consecuencias de los derivados en salarios de negro y …