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"Descansen en paz"

No quiero dilapidar tantos años de esfuerzo. No quiero perder lectores que me dedican su tiempo. Aunque ahora sean menos y muchas veces no sepa de su existencia. Pero un solo hálito de apoyo impulsa mi ser, gratificando sus palabras en entradas para el blog. No sé cómo me enfrentaré a esta nueva etapa. Intentaré cargarme de ilusión. Volver a visitar sus espacios y tiempos. Recuperó como símil de mi ausencia por estos lares un artículo publicado el día 27 de enero de 2015, el periódico digital La opinión de Trujillo. 


"Descansen en paz"

Enero ha derribado las murallas del sentimiento en muchos hogares. De templanza y fina estampa la vida se escapa.

En el breve espacio de casi quince días, helado Enero sorprendido de muerte en la historia de cuatro familias huerteñas. Padres, madres de amigos y conocidos. 

Valgan, pues, estas líneas para acompañarles en tan triste percance y valgan los ánimos de mi voz para acompañarles en su tristeza, guardando los buenos recuerdos que nos dieron.

Y es que la vida hay que aprovecharla y el disfrute regado con los buenos sentimientos, son el carnet para que las conciencias de los vivos descansen en paz. De nada sirve la reyerta y el silencio si en vida el mutismo fue carta de salvoconducto.

Leo de nuevo a Juan Ramón Jiménez en su libro Platero y yo, concediendo a la vida metáforas y lirismo suficiente como para que merezca la pena sentir el fluir por las venas. Así pues, como muchas veces dice mi madre, Purificación Diadosa, "que no pase la vida sin merecer la pena".

Los humanos en su loco frenesí, nos empeñamos en facer difícil lo sencillo. Buscando tres pies al gato y redundancia de complicaciones a cada paso dado. No es cuestión de apatía, ya que diferencia el curso acontecido con el escepticismo que me embarga en el presente, que me embauca y me sugiere salir de la manada cuanto antes

Cuestiones éticas son quimera de justicia poética y no cuadran con la realidad que nos imponen. Ni me trago lo ocurrido en Argentina, haciendo de las películas de espionaje y ficción más cercanas de lo que creemos. Ni creo en Bárcenas y más ahora que, saliendo de la cárcel nos indica que el PP no tiene nada que temer. Mas tufo de lo mismo.

Por ello, posiblemente  el sonido que me persigue como un mantra, se hace más vivo cada año. La canción del mito fallecido John Lennon"I don't believe", acrecienta su certeza en mi ideal. Terminando la canción con un hálito de esperanza con su "sólo creo en tí". Más crítica y desgarradora que el título de la canción con tono pastel de Miguel Bosé "Creo en ti", con connotaciones más románticas y etéreas, tan alejadas de este salvaje escenario.

El recuerdo de los nuestros debe ser aliento de futuro y enseñanza de presente, a pesar de las malas hierbas que zalean el territorio. Cuatro años presente tu ausencia, padre, en los desvelos de mi vida. Construyendo sueños y abrigando el ego humilde de la vida.

Ya nada queda para revertir pasado, pero créanme las conciencias dirimen entuertos y las almohadas pueden ser la peor de las condenas. Por eso, hagan todo el bien que puedan, ya se encargarán los otros de que la maldad impere en las ternas de poder y decisión. Pero lo sencillo y su lento transcurrir es una batalla que no podrán ganar. Será el dictamen del sentido común, ese que la experiencia de la vida hace que los mayores sean un tesoro de la sociedad en la que vivimos, aunque eso no nos lo quieran vender.

Les dejo ya, hasta que el tiempo nos encuentre. Disfruten de mi ausencia y que los suyos sean motivo de orgullo. Aunque la vida trate de desmitificarlo. Y nunca los olviden. Descansen en paz.

 

Kerouac97@hotmail.com



Comentarios

  1. Apreciado Javi Jerry Lee, pasarse semanalmente por esta página para descubrir si has escrito -o recuperado- un nuevo texto no es una obligación, sino siempre un placer. Por ese motivo, me siento especialmente agradecido por el esfuerzo que -casi- semana tras semana haces transformando tus pensamientos en bonitas palabras escritas que todos podemos disfrutar.
    El texto que hoy recuperas (que me impresionó en muchos párrafos cuando lo leí en su espacio de origen) es un claro ejemplo de que hay más, mucho más, lectores que navegantes que comentamos tus escritos: éste no lo comenté en su día en "La Opinión de Trujillo" y, sin embargo, sí lo disfruté.
    Puede que a veces seamos lectores silenciosos, pero hay estamos... y te necesitamos. ¡Ánimo, gran Jerry Lee! Pensamientos, escritos, poemas como los tuyos son los que hacen del mundo un sitio más interesante y, cómo no, más bello.
    Por aquí, ¡seguiremos fieles a la visita semanal!

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