Ir al contenido principal

"El si enquistado".


Con el oficio de un orfebre exquisito las afirmaciones se enquistaron en su mente. Trémulo gusto que fustigaba muchas veces sus intenciones.

Quizás su imprudencia fue la de intentar dar gusto. Socialmente se le consideraba. Siempre decía si.

Aunque esta afirmación se derrumbo como castillo de naipes la primera vez que dijo no. La consideración de sus amigos y conocidos ya no era la misma. Pensó que muchas veces el atrevimiento del no era la estrangulación de sus vías respiratorias. El nudo que se cerraba y ahorcaba sus francas intenciones.

Y aquello el mundo no lo permitió. No se lo pudo permitir porque era una ventana abierta. La trasparencia del egoísmo a flor de piel. Incluso transmitieron la sensación de pecado y es más intentaron complicar su existencia con la treta ruin de hacer un vacío existencial a su chica. Perogrullos del corazón la evidencia de la amistad cercenada por unos celos carentes de toda lógica.

Por eso pensó en el pecado de su tiempo. En la soledad diaria de millones de personas y sintió miedo. Aunque su conciencia estaba tranquila. Digno de preferir su opinión a consensuar la intención demagógica de otras personas. Vulnero incluso las virtudes de los demás y los trasformo en defectos.

Con sonrisa gallarda imaginó cualquier tiempo pasado y contemplo presente comparando las funciones. Las disfunciones también y así atrajo los sueños a su horizonte presentido. Hizo cábalas y posibilito las probabilidades. Como siempre había dos: el gesto de asentimiento o la negación.

Su camino siempre era una duda imperiosa cuando le embarcaban en una nueva acción. Pero ahora la diferencia era clara. Seguía costando irrumpir de su boca un simple no. Siempre pensó que si hubiera sido mujer hubiera sido meretriz. Cuestión de reafirmación.

Pero la evidencia era que aunque le faltaran fuerzas y pocas veces pronunciaba no, las perdidas por el hecho cada vez empezaban a ser menos importantes. En definitiva, no interesaban si no respetaban su ego. Cuestión de egoísmo, de ética o decir simplemente basta.

Esa era la cuestión y no era precisamente baladí ni pusilánime.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

“Buen deseo sea otorgado”.

En el silencio de la noche resuenan con alegría los cánticos de mi tierra. Y es ese recuerdo el que hace aflorar el sentimiento de la blanca navidad. Destellos y ráfagas de valores desgastados con el tiempo. Ajados por el desuso y el derrumbe de las buenas intenciones y los actos honestos, humildes consignas de una fe humana resquebrajada en los tiempos de fechas celebradas.  Por ello sana es la intención del buen deseo. Que no sea quimera como fiebre de vil metal. Costumbre cabal y querida la de una ilusión sentida año tras año al privilegio de la amistad sostenida en la vida. Al compromiso vital de hallar la estima y la Salud en carta cabal y en la fortuna dichosa de agradecer y sentir la vida cada día. Porque como la Navidad sea una plegaria constante en el nuevo año que te contempla.  Como diría el Papa Francisco: “No vivamos una fiesta falsa y comercial”. Complicado empeño aunque resuenen los cánticos de Mi Pueblo.  Feliz Navidad. Alma y aullido.   Ja...

¿Y a ti, qué te han “echao” los Reyes?

Artículo publicado el diario digital La Opinión de Trujillo el 14/01/2013 Afrenta de fiebre, discurso de sábana y sudor. Así he estado hoy, con la cuita de la dama y la gripe ahogándose en los efluvios de los minutos transcurridos. Es el frío que llegó y aventó mis huesos. Es el pronombre enfermo de la humedad en las casas vacías. Son los Reyes Magos de mi pueblo que me regalaron la gripe a pesar de braseros y estufas, de calefacciones eléctricas que no calientan nada más que las facturas de los que pagan. Y así, la paja de mi cuerpo se heló en el frío interno que, por fin, me postró en cama un domingo de enero. En esta situación reviví una situación de días pasados. Un viejo amigo me encontré en la tertulia de un café. Javi Jerry Lee, al que conocí allá por el año 87 u 88 y desde entonces acompaña los pasos de mi vida, con mayor o menor intensidad. Pues bien, después del intercambio de saludos y de puesta al día de lo que ya conocimos, se aprestó a criticar plausiblemente cierta...

"Que nos pongan a Loquillo!!" Parte Primera.

!!Qué nos pongan a Loquillo !!", era nuestro grito de guerra. Nuestro lema en tiempos de adolescencia de rebeldes por descubrir. Cada vez que estábamos en un garito y la esencia de la noche se había transmitido a nuestra labia y, para que no decayese el pulso del rock and roll gritábamos la consigna. Era un aliento de vida y esperanza. Una noche eterna de felicidad compartida. Todos juntos al sonido del viejo cadillac solitario. Un himno del que todos nos creímos héroes. Arropados en un abrazo al desamor o a cualquier desventura de jóvenes airados. Canciones que compartíamos vivíamos y aprendimos a crecer con ellas. El otro día sueño de agosto se hizo realidad. El marco como diría el tópico ideal, el castillo de Trujillo. Pero el marco espacio temporal fue más real todavía horas antes. Como cualquier tipo que vive su canción las tareas de la cotidianidad no hay que olvidarlas. Sábado mañanero de bombona y carrito. De compras y aseveración mundana de recados varios. Term...